Mindful Pause, meditar en 20 segundos

Mindful Pause, meditar en 20 segundos

Mindful Pause, meditar en 20 segundos

Mindful Pause, meditar en 20 segundos. Estilo de vida.

 

Como mindfulness se conoce al conjunto de técnicas que nos ayudan a centrarnos en el aquí y ahora, a aquietar nuestra mente, a escuchar nuestras emociones y sensaciones, y así vivir más plenamente.

Sin embargo, interiorizarse en el mindfulness implica cierta dedicación, ya que es con la práctica cotidiana que logramos aquietar con mayor eficiencia nuestras agitadas mentes modernas, donde realmente podemos dejar de pensar en todo lo que tenemos que hacer y anclarnos en el aquí y ahora. Pero la técnica de la “mindful pause” nos propone hacerlo en apenas 20 segundos.

Está indicada para aquellas personas que ya han avanzado en la práctica para dominar la técnica del mindfullness, y que quieren aprovechar pequeñas pausas para volver a su eje de serenidad mental.

“En realidad, conseguir alcanzar el mindfulness pleno es un trabajo duro, pero hay una manera fácil de acceder a estos adagios rápidamente para comenzar a cultivar su capacidad de atención y activar sus puntos fuertes al mismo tiempo”, señala el doctor Ryan M. Niemiec en una columna publicada la semana pasada en Psychology Today.

Es este experto quien ha diseñado esta técnica a la que ha llamado The Mindful Pause, asegurando que si nos hacemos el hábito de ponerla en práctica en el día a día, es posible mejorar nuestras relaciones personales, enfrentarnos a las adversidades e incluso ser más felices, con apenas poco más de 20 segundos de aplicación.

Aplicar esta técnica requiere seguir dos pasos muy fáciles. Se puede hacer en cualquier circunstancia, especialmente antes de enfrentar cualquier situación intimidante o estresante.

 

1- Tómate una pausa para respirar y sentir cómo inhalas y exhalas durante 10 a 15 segundos.

2- Hazte esta pregunta: ¿Cuál de los puntos fuertes de mi carácter podemos aplicar en este momento?

 

El primer paso oxigena tu cerebro y serás capaz de relajarte al mantener una respiración pausada y constante. Una vez el cuerpo se ha estabilizado, es momento de cuestionar qué se puede hacer para sentirte mejor utilizando las propias armas que esconde tu personalidad. La mente está aquietada, entonces podemos simplemente pensar en la mejor manera de encarar la situación, desde una perspectiva más serena y por tanto, libre de pensamientos que se entrecruzan para confundirnos.

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