Alimentos que engordan más de lo que se cree

Con la llegada de la primavera, muchas personas comienzan a pensar en cuidar su silueta y lucir un cuerpo más delgado, acudiendo a nutricionistas para que se les prepare un plan alimenticio especial para perder peso, o simplemente ajustando sus hábitos de alimentación, para tener una dieta más sana y equilibrada.

Un error frecuente en estos casos, es confundir algunos alimentos, que si bien pueden ser sanos, lo cierto es que tienen un alto índice calórico y por tanto, deberían consumirse con moderación si lo que se quiere es bajar de peso.

 

Alimentos que engordan más de lo que se cree

El sushi es un buen ejemplo. Se suele pensar que por ser a base de pescado y vegetales se puede consumir sin miramientos. Pero lo cierto es que el arroz utilizado para preparar sushi es refinado, con mucho contenido de almidón y altos índices de hidratos de carbono. A eso se le suma que si se lo consume en la cena, esas calorías no serán gastadas después ya que nos vamos a dormir, y además suele acompañarse el sushi con salsa de soja (muy alta en sodio), y también con tempuras (bocados fritos). La opción es moderar la cantidad y optar por el sashimi, que es una lámina de pescado fileteada finamente, con algunos acompañamientos.

La fruta deshidratada es sana, rica en vitamina y minerales, con alto contenido de fibras en el caso de ciruelas, melocotones/duraznos y albaricoques/damascos. Pero para su conservación, suelen tener enormes cantidades de azúcar. Así que su consumo, moderado.

Lo mismo ocurre con los zumos y licuados de frutas. Las frutas tienen su azúcar natural, la fructosa, que desde luego aporta calorías. Comer la fruta en trozos no es tan riesgoso, pues solemos saciarnos con una pieza. Pero procesar varias piezas de frutas en un solo batido, hace que nos tomemos de golpe lo que de otra forma no podríamos. Y así, sumamos muchísimas calorías. En el caso de los zumos envasados comerciales, peor aún: tienen un montón de azúcar agregada, entre otros aditivos nada saludables. Los zumos, naturales y con prudencia.

Los cereales de desayuno son otro alimento engañoso: no siempre son tan sanos, y suelen tener mucha azúcar agregada, por no tener en cuenta los hidratos de carbono con los que ya cuentan naturalmente. Es mejor sustituirlos por avena, semillas y trozos de fruta, que van perfectos con yogur sin endulzar – o con edulcorantes bajas calorías. Lo mismo aplica a las famosas barritas de cereales, pues algunas tienen tanto contenido de azúcar, chocolate, frutos secos o deshidratados, que aportan más calorías que cualquier golosina regular. Mirar las etiquetas y comprar productos que realmente tengan pocas calorías, es la clave.

Muchos creen erróneamente que la margarina es mucho más sana que la manteca. Lo cierto es que no pocos expertos creen que es aún peor, pues se trata de aceite vegetal hidrogenado, que además de sumar también grasas, podría ser cancerígeno. Lo ideal es evitar ambos productos, consumiéndolos muy ocasionalmente y en cantidades pequeñas. Se puede cocinar y comer incorporando grasas sanas como el aceite de oliva crudo, el rocío vegetal para cocinar, y otros métodos.

El yogur también puede ser una trampa para tu dieta. El entero, además del contenido graso, tiene mucha azúcar añadida, pero atención: muchos yogures “Light” también tienen bastante azúcar – por no mencionar los nada saludables conservantes y saborizantes. Lo ideal es consumir yogur natural sin endulzar, o con el agregado de edulcorantes artificiales o naturales en moderada cantidad.

Con respecto a este último punto, el último alimento de la lista bajo la lupa son precisamente los edulcorantes artificiales. No es que engorden, claro está, pero no son nada sanos. Hace años que expertos aconsejan no consumirlos. No hay estudios concluyentes sobre sus supuestos efectos nocivos para el organismo, pero su consumo habitual podría desencadenar una reacción en la flora intestinal que podría desembocar en intolerancia a la glucosa.

El stevia (edulcorante vegetal natural) o las alternativas naturales en moderada cantidad – como azúcar o miel orgánicas –, además de acostumbrarnos a no endulzar tanto lo que consumimos, pueden ser la opción más saludable y aconsejable para nuestra dieta.

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