Situaciones en las que conviene dar de baja a la tarjeta de crédito

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En la actualidad, la utilización de tarjetas de crédito se ha vuelto algo muy habitual, y es así como el uso de efectivo está desapareciendo cotidianamente, al igual que los préstamos personales, para en cambio utilizar los plásticos. Hace rato que dejó de ser un buen suntuoso, para ser una herramienta de pago bastante extendida.

Pero un uso inadecuado de las tarjetas de crédito lleva a que muchas personas no puedan refrenar su afán consumista, y así se vean envueltas en graves problemas con su economía, con deudas difíciles de remontar, y generando un enorme estrés financiero.

Es por ello que la tarjeta de crédito debe ser utilizada con mesura, y en determinadas situaciones, quizá lo más conveniente sea directamente darla de baja. Veamos cuáles son las situaciones en las que conviene dar de baja a la tarjeta de crédito.

 

Cuanto tener la tarjeta a mano hace que se gaste de más

Muchas personas no pueden refrenar su impulso consumista, y llevar la tarjeta de crédito en la cartera hace que no sean capaces de resistirse a comprar todo lo que ven. Una simple salida puede convertirse en un cuantioso gasto, si disponen de una tarjeta de crédito que les permite llevarse todo a casa. Si te das cuenta que este es tu caso, dale de baja a la tarjeta y solamente lleva algo de efectivo contigo por si acaso tienes alguna contingencia.

La tarjeta hace que se omita el período de reflexión entre el surgimiento de un deseo y la decisión de compra.

 

Hace tiempo que apenas si cubres el pago mínimo

Un craso error financiero es cancelar apenas el pago mínimo en lugar de cancelar los gastos del mes. Una deuda pequeña de la tarjeta puede demorar 10 años o más en pagarse por completo si se elige la opción de pago mínimo mensual en lugar de saldar el monto total cuando llega el resumen.

Al declinarse por el pago mínimo, estamos virtualmente solicitando un crédito, con tasas que crecen sin freno y donde terminamos pagando varias veces lo que compramos. Es una salida desesperada en el corto plazo, que trae cuantiosos inconvenientes en el largo plazo, que surgen por gastar más de lo que se puede de acuerdo a los ingresos.

Se aconseja que tras tres meses seguidos de abonar el pago mínimo, se sugiere conseguir otro préstamo a tasas inferiores al 80%, cancelar la totalidad de la tarjeta y darla de baja. Al menos hasta ordenar los gastos.

 

Si se tienen varias tarjetas y todas están en el límite

Como decíamos, actualmente es muy sencillo acceder a tarjetas de crédito, sumadas a las que ofrecen algunos comercios y empresas. Es así que muy fácilmente, podemos acceder a cuantiosas cantidades en crédito que no necesariamente podremos pagar. Es por eso si en todas o varias de las tarjetas que tenemos, hemos alcanzado el límite de gastos y empezamos a especular con los distintos vencimientos para pagar lo mínimo indispensable para que no nos suspendan las tarjetas, es momento de detenerse y barajar de nuevo: cancela tarjetas hasta quedarte sólo con lo mínimo.

 

Si sientes que tienes mejor nivel de vida gracias a las tarjetas

Si este es tu caso, claramente estás mal utilizando tus tarjetas, pues estás consumiendo por encima de tu nivel de ingresos, viviendo una vida que no puedes realmente pagar. Las compras y gastos que podemos realizar sin tener que esperar a disponer de dinero en efectivo, son las que generan esa sensación.

Si te parece que la tarjeta te ha dado demasiado acceso a lugares y consumos que de otra forma no hubieses podido tener, es tiempo de pensarlo y poner freno, antes de que sea demasiado tarde y tu nivel de vida elevado te ahogue en deudas.

 

Si te tientas muy fácilmente con las promociones que ofrecen las tarjetas

La mayoría de las tarjetas en alianza con algunas tiendas o marcas, ofrecen descuentos y facilidades que hacen que sea tentador comprar, pero lo más probable es que se termine pagando costos evitables y ocultos que dañarían seriamente tu economía, o que – una vez más – termines consumiendo por encima de tus posibilidades reales.

Desde luego, las tarjetas de crédito son una grandiosa herramienta, cómoda y segura. Existen beneficios que vale la pena considerar. Además, en la actualidad es casi indispensable para reservar un cuarto de hotel, alquilar un auto, entre otras operaciones que requieren de garantías.

Pero en la otra mano, es necesario ser ordenado y disciplinado en los gastos, para no caer en las trampas de los plásticos, que pueden hacer volar por los aires toda nuestra economía personal.

Si tomamos conciencia de cómo funciona el sistema y somos responsables en nuestros hábitos de consumo, entonces la tarjeta podrá volverse nuestra aliada y no nuestra enemiga. De lo contrario, lo mejor es no tenerla.

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