Cómo calmarse físicamente a uno mismo

En un momento u otro, todos nos hemos sentimos estresados, molestos, abrumados, enojados, asustados, o ansioso (si no sentimos todo al mismo tiempo). Y muchas veces sabemos, por un “aviso” del cuerpo o mente, que nos vamos a sentir de esa manera otra vez.

Para todos esos momentos cuando el ritmo cardíaco comienza a invrementar, hay formas efectivas para calmarte físicamente a ti mismo. En tiempos de crisis y en esos agitados lunes por la mañana, sigue estas prácticas y simples técnicas para sentirte mejor.

Cómo calmarse físicamente a uno mismo

 

1. Sal de la habitación. Aléjate de la situación.

Cada vez que ves, oyes, hueles, tocas, o saboreas “nada”, tu cerebro tiene que procesar esos estímulos. Al participar en un nuevo entorno, te ves azotado por (al menos) diferentes visuales, estímulos auditivos y olfativos. Vas a estar más tranquilo porque no será capaz de concentrarte en el factor que te estaba estresando.

 

2. Aprieta los puños, pero no golpées a nada ni nadie.

Siéntate en una silla. Aprieta los puños fuertemente durante 30 segundos, luego sueltalos durante 60 segundos. Repite la acción. Después de unos minutos, te sentirás mucho más relajado, ya que éstos movimientos estabiliza todos los ritmos de tu cuerpo. Simple, pero eficaz.

 

3. Haz este ejercicio de respiración, funciona.

Respira por 3 segundos. Mantén esta posición durante 5 segundos. Exala durante 7 segundos. ¿Por qué? Debido a que ésto le da a tu cuerpo más tiempo para absorber el oxígeno que tu cuerpo ansía. Al respirar lentamente y manteniéndolo en los pulmones, ellos son capaces de absorber más oxígeno, lo que te permite sentirte más relajado. También regula y (dependiendo de la ansiedad o malestar que sientas) ralentiza el ritmo cardíaco, que también te hace sentir más tranquilo.

 

4. Corre, Forrest! ¡Corre!

Correr aumenta la producción de endorfinas en el cerebro, lo que hace que te sientas mejor. Al mismo tiempo, estás gastando una gran cantidad de energía, que, en este caso, aparece como ansiedad. De modo que, mientras que (literalmente) estás huyendo de tu ansiedad, estás creando también una sensación placentera y natural para ti mismo.

 

5. Cierra los ojos.

Cerrar los ojos efectivamente bloquea todo. Ya se trate de una situación estresante o si sólo eres ansioso y miras fijamente a una pantalla de ordenador durante demasiado tiempo. Cerrar los ojos niega de inmediato todos los estímulos visuales, lo que le permite procesar todo lo demás mucho más fácilmente. La mayoría recomendarían cerrar los ojos durante 15 minutos para obtener los mejores resultados en un momento dado. Podrías echarte a descansar durante esos 15 minutos, o puedes sincronizarlo con los puntos 2 y 3.

 

6. Encuentr “tu lugar feliz”.

Si te rodeas de algo que tiene asociaciones positivas contingo mismo, comenzarás a sentirse más tranquilo. Ir a alguna parte o hacer algo con lo que tienes una asociación positiva, como beber una taza de té caliente en tu oficina perfectamente organizada, o ir a ese banco del parque, donde tu mejor amigo siempre pasa el rato.

 

7. Bebe agua fría.

Incluso la deshidratación leve tiene efectos fisiológicos y psicológicos adversos. Ergo, consumir agua potable con regularidad durante todo el día te ayudará a sentirte más tranquilo y tener la mente más clara, con pensamientos más positivos. Si es agua fría hará bajr la temperatura de tu cuerpo, que también te ayudará a calmarte.

 

8. Grita con todas tus fuerzas.

Existe un motivo por el cual las mamás de todo el mundo permiten que sus bebés griten y lloren hasta que “se cansen a sí mismos”. Cada uno de nosotros sólo puede gastar tanta energía antes de que se nos acabe y “todo pase”. Así, en el peor de los casos, simplemente siéntate en tu coche y grita y patalea y gritar hasta que sientas que necesitas una siesta. Llorar también hace bien, si aparece el llanto, no lo contengas.

 

9. No sigas a tu primer impulso.

Mucha gente te dirá que te apegues siempre a tu intestino, o algún otro cliché. Estas personas se equivocan y no se puede confiar en lo que digan. Tu primer impulso al sentirte estresado o molesto será siempre una respuesta reactiva. Lo reactivo es malo, y si realmente quieres ser proactivo no tomes la primera decisión que se aparezca en tu mente, sobre todo cuando no estás en tu mejor momento. Por lo tanto, retén tu primer impulso, y date tiempo para reconsiderar tus decisiones.

10. Sé tu propio compañero.

Es positivo hablarte de manera de sentirte mejor. Realmente, si sigues diciendote a ti mismo que eres bueno en esto, que las cosas no son del todo tu culpa, o que lo que tal persona dijo no importa, es muy probable que puedas creerlo.

 

11. Sonrie ya.

Si sonríes el tiempo suficiente, serás feliz. De hecho, cerca de 30 segundos se iniciará el proceso. Pero tiene que ser una sonrisa de verdad, nada falso.

 

12. Escuchar música escrita en tonalidades mayores.

Todos estamos familiarizados con el juego de ciertas canciones o artistas para hacernos sentir mejor y calmarnos. Los efectos de la música sobre las emociones están bien documentados y son sorprendentemente potentes. Por lo tanto, escuchar canciones escritas en tonalidades mayores (felices) en lugar de los escritos en tonos menores (tristes). Y las canciones con tempos más lentos y menos letras, te sentirás más tranquilo más rápidamente.

 

13. Crear o rehace tu rutina de la mañana.

Para un plan a largo plazo, crear una sólida rutina de la mañana o por la noche. Por ejemplo, levantarse 90 minutos más temprano y utilizar este tiempo para leer, entrenar, iniciar ese blog que has estado posponiendo, hacer crecer un negocio, estudiar o hacer algo para que te sientas mejor y ayuden a mantenerte con calma a lo largo del día.

 

14. Escribe tus sentimientos.

Los científicos todavía no están un 100% de acuerdo en cuanto a porqué escribir tus sentimientos te hace sentir mejor. Pero, a nivel neurológico, la investigación en general dice que cuando pones una etiqueta a tus emociones, como lo haces cuando escribes, una parte de tu cerebro se activa que realmente inhibe el flujo de emociones. Así que, si te sientes realmente enojado, escribe “Me siento muy enojado”, el cerebro procesa “enojado” e inhibe tu ira.

Acerca de Natán Gasparotti 377 Articles
Ha estudiado Licenciado en Ciencias de la Comunicación en la UCSF. Fotógrafo, escritor y corrector; cuyos gustos diversos, curiosidad y sed de conocimiento lo han llevado a desempeñarse como escritor para redes de blog sobre temas de interés.
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