Beneficios de la caminata como ejercicio físico para mejorar la salud

En la actualidad, los consejos médicos más extendidos señalan al hábito de caminar como uno de los que debe adoptarse para una buena salud -alrededor de 30 minutos diarios-. La caminata no debe desmerecerse dentro de las actividades físicas y deportivas, dado que a pesar de su simpleza y de que puede ser practicada por personas de las más diversas edades y condiciones físicas, reúne múltiples beneficios.

La caminata puede practicarse en casi en todas las circunstancias y lugares. Además, es gratis, segura y efectiva, y no se necesitan habilidades o entrenamientos especiales.

Entre los beneficios más obvios de la caminata, destaca su capacidad de controlar el exceso de calorías y por tanto contribuir a mantener un peso sano, además de ser beneficioso para la salud cardiovascular, como cualquier beneficio aeróbico.

Pero también, la caminata favorece a las personas con hipertensión arterial, ayudándolas a mantener los niveles de tensión arterial a raya, y fortaleciendo al corazón.

Caminar mejora el tono muscular de la parte inferior del cuerpo y consume calorías, ya que una caminata de 45 minutos a paso veloz quema alrededor de 270 calorías (en una mujer de 68 kilos).

Caminar con regularidad, logra aumentar el ritmo metabólico, efecto que dura varias horas después del ejercicio, por lo que se continua quemando calorías a una velocidad más rápida aún después de terminada la actividad.

Asimismo, caminar con asiduidad disminuye los riesgos de la arteriosclerosis al disminuir los niveles de las lipoproteínas de baja densidad: el famoso LDL o llamado “colesterol malo”, al tiempo que aumenta los niveles de las lipoproteínas de alta densidad, HDL o colesterol bueno o protector -ayuda a reducir de peso y eventualmente puede ayudar a prevenir la osteoporosis.

  • Se cree que 8 de cada 10 personas mejorarían su estado de salud si caminaran a menudo.

La caminata tiene diferentes tipos. La de baja intensidad, es aquella que tiene un ritmo o paso lento, es decir que se estima entre 18 y 30 minutos por kilómetro. Se recomienda comenzar con este ritmo, en especial en el caso de personas con sobrepeso, los ancianos y para aquellos sometidos a un programa de rehabilitación cardíaca, es decir que acaban de sobreponerse a un evento cardíaco.

La caminata de intensidad moderada tiene un ritmo más rápido: 14 a17 minutos por kilómetro, y la mayoría de las personas que practican la caminata están dentro de esta categoría.

La caminata de alta intensidad, tiene un paso mucho más rápido que el anterior, de10 a 13,5 minutos por kilómetro), es el equivalente a un trote lento. Por ejemplo una persona que pesa aproximadamente 75 kilogramos y camina un kilómetro en 9 minutos, quemará un promedio de 550-800 calorías en una hora.

En el último lugar se encuentra la caminata considerada de muy alta intensidad, a un ritmo tan veloz que va de los 5,33 minutos -que es la marca mundial- a 10 minutos por kilómetro. Esta última se considera como un deporte competitivo y no como parte de un ejercicio diario.

Caminar menos de dos veces por semana produce poco o ningún cambio significativo en el cuerpo, por ello se insiste en que se debe caminar tres o más veces por semana, pero si la falta de tiempo o de práctica hace que no sea posible, de todas formas es buena idea caminar las veces que se pueda, hasta alcanzar ritmo.

En cuanto a la distancia, se recomienda caminar por lo menos uno a tres kilómetros por semana, como etapa inicial, sumando gradualmente más kilómetros y más tiempo.

Caminar no debe ser una obligación, sino un placer. Se debe tener ropa cómoda y un calzado adecuado.

Se puede comenzar gradualmente caminando unos 30 minutos, al menos tres veces por semana y aumentando la distancia cada semana. Se debe comenzar a un ritmo que resulte cómodo, aumentado la velocidad lentamente y realizando ejercicios de elongación de las piernas y brazos, cinco minutos antes y después de su caminata.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*