Latin American Art Museum Miami

Los últimos quince años, Miami ha experimentado una efervescencia notable, que se hace evidente en el boom arquitectónico y en otras iniciativas como, por ejemplo, Art Basel Miami, que ha seducido al público internacional desde 2002.

Hoy, Miami es una especie de laboratorio en el que confluyen tanto tendencias globales como peculiaridades locales. En esta convergencia se cifra el auge distintivo de Miami, que se traduce en una singular calidad de vida. Los servicios que ofrece la han convertido en una tentación para establecerse o para tener una segunda casa y en un destino inevitable para el turismo internacional.

Recientemente el presidente estadounidense Barack Obama concedió a millones de inmigrantes ilegales –la inmensa mayoría son latinoamericanos o Hispanics– la oportunidad de establecerse legalmente en los Estados Unidos. En este contexto sociopolítico histórico, la propuesta de un nuevo museo para el arte latinoamericano es un estímulo para la renovación de las relaciones con Estados Unidos y una oportunidad inmejorable para la revaloración de la arquitectura y del arte de Latinoamérica en Estados Unidos.

El LAAM se localizará en medio de un complejo habitacional y servirá como puerta de acceso a los residentes de los 111 departamentos que se van a construir en una fase posterior. La intención es que el arte esté presente en su vida cotidiana para ofrecerles algo que podría llamarse “calidad de vida estética”. El museo va a funcionar, por tanto, también como un punto de encuentro para los vecinos y sus invitados y visitas.

Para traducir este contexto ya descrito, Fernando Romero propuso un edificio generoso en terrazas y en espacios abiertos que trasvasan el contexto exterior hacia el interior del edificio. Las terrazas de las diferentes plantas pueden calificarse de auténticos “jardines escultóricos”, pues sitúan las obras de arte al aire libre, con lo que quedan acentuados los beneficios de la arquitectura tropical, tales como la ventilación natural, el acceso a los espacios exteriores, la vegetación y la presencia del mar y del sol. Las terrazas detonan también la curiosidad de los vecinos y de los peatones de Biscayne Boulevard, por lo que funcionarán como una invitación para visitar el museo.

Los diferentes niveles del edificio definen el programa del LAAM. El primer piso será el espacio reservado a los artistas emergentes; el segundo estará dedicado a exposiciones temporales; el tercero será el lugar para una exposición permanente de 600 piezas pertenecientes a la colección; por último, un restaurante coronará la parte alta del edificio.

El LAAM no solo será una plataforma flexible para la promoción del arte latinoamericano moderno y contemporáneo sino también su mejor embajador en Miami: un espacio donde los artistas jóvenes encontrarán una atmósfera idónea, donde los turistas y locales podrán conocer nuevas propuestas artísticas y donde los interesados tendrán acceso a una de las colecciones de arte latinoamericano más ambiciosas. La intención es que el LAAM se convierta en el espacio más importante de Estados Unidos para presentar este arte, y se dedicará completamente a promover su conocimiento mediante un proceso continuo de apreciación y de reinterpretación del arte moderno y contemporáneo de Latinoamérica y su diáspora.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*