La historia de Alfonsina y Horacio, o la historia que nunca llego a ser



La historia de Alfonsina y Horacio, o la historia que nunca llego a ser: Talento, amor y tragedia.

Alfonsina antes de llegar a ser la gran poetisa que hoy es admiración en toda América, fue periodista, actriz y luego estudió para ser maestra. Era una fuerte mujer que participaba en política, una mujer muy feminista y quien tuvo un hijo siendo soltera.

Pero este último hecho nada le importo puesto que no hacía caso a los prejuicios de la sociedad. Alfonsina rompía con todas las estructuras y esquemas. Cuando ya tenía 20 años y se inicio en la escritura  comenzó a rodearse de mucha gente que asistía a los talleres en donde establecía vínculos con mucha gente, y en donde fue que conoció al famoso escritor uruguayo Horacio Quiroga quien se hallaba perseguido por suicidios, y luego se exilio a la provincia de Misiones. Un hombre con fuerte carácter por cierto, y la amistad que había nacido con Alfonsina no era tan sólo eso.

Desde que se besaron por primera vez en un juego que se efectuó por casualidad en casa de una escritora, ya ambos supieron que se amaban profundamente, y comenzaron a escribirse cartas con mucha más frecuencia de la que se puede imaginar. Alfonsina quería a toda costa marcharse donde él estaba pero Quinquela Martín le aconsejo de corazón que no se fuera. De todas maneras, algo malo intuía Alfonsina y así fue. Se conocieron, se besaron, se enamoraron y el final fue trágico como trágicas fueron sus vidas desde un comienzo.

Se podría decir que tanto Alfonsina como Horacio fueron dos desconocidos que se amaban de manera desconocida porque lo hicieron  mediante la escritura. Un amor que pudo ser hermoso y que no obstante, quedó truncado. Así fue que tras este episodio Alfonsina comenzó a vivir un verdadero calvario y se sintió en la más absoluta soledad, Fue en aquél momento que ella le dedicó un bellísimo poema. Cuando aquél poema llegó ya era tarde pero Horacio a quien le avión diagnosticado cáncer, y que acabó con su vida llegó a leer ese bendito y anhelado poema de amor sólo para él.

Muchos pensarán que se ama solamente cuando dos personas conviven, se casan y están siempre juntas pero en este caso si bien todo esto no existió, y el amor fue siempre a la distancia, existió y los envolvió   mediante cuentos, poemas que amaron porque la letra de cada uno, el escrito de cada uno era un símbolo y  entrega de amor hacia el otro.

Lamentablemente muchas cosas quedaron en el tintero de Alfonsina sin  decir, y sola con su desgracia a cuestas se quitó la vida por no poder soportar más aquella falta, aquél hombre que ya no estaría jamás a su lado. Ya no le encontró sentido alguno a su vida y prefirió partir allí detrás del arco iris junto a su amado.

Es así que muchos escritores luchan en su interior por rescatar lo mejor de aquello que desean y caen en la trampa de su propio infierno. El destino hizo lo suyo pero Alfonsina se adelantó, o quizás también ese era su destino. Estar con quien ella amaba por la eternidad. ¿Amistad o amor? ¿Qué importa? El amor siempre existe y en estos dos seres maravillosos existió y lo vivieron a su manera, y quizás ahora en el más allá, lo sigan disfrutando como tanto querían. Tenían todo el talento y la fama pero lo más importante que era una vida en común no la legaron a gozar.

Acerca de Lilia Canosa 79 Articles
Nací en Buenos Aires, un 19 de enero de 1965. Escribo desde muy joven, habiendo estudiado filosofía, redacción y corrección literaria. También hablo francés e italiano y soy psicóloga social psicoanalítica. Ahora me encuentro escribiendo para revistas de chicos como psicóloga social y realizando trabajos como escritora y redactora de artículos, textos varios y tesis. Mi Twitter es @liliacanosa y allí me pueden encontrar.
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