Formas poco ortodoxas de reducir las peleas de pareja

Amas a tu pareja, pero a veces sienten que discuten demasiado, que no pueden dejar pasar nada y que la mínima diferencia de opiniones desata un acalorado debate entre ustedes. Quizá sea hora de intentar con estas formas poco ortodoxas de reducir las peleas de pareja, para que esas discusiones sean cada vez menos.

Se trata de tomar medidas diferentes, que puedan complementar la buena voluntad de ambos de comunicarse mejor, con más respeto y menos discusiones belicosas.

Un buen método es regalarle a tu ser amado algo dulce, y compartirlo. Es que los niveles bajos de glucosa en la sangre puede provocar ira y además aumenta el riesgo de agresividad. Un reciente estudio de la Universidad Estatal de Ohio pudo corroborar que ingerir dulces con cierta regularidad, es útil para que las parejas discutan menos. “La glucosa es necesaria para el autocontrol”, explicó Brad Bushman, autor principal del estudio, publicado en la revista “Proceedings” de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Una buena respiración profunda, es un viejo truco pero que nunca falla. En mitad de la discusión, es buena idea hacer una breve pausa y realizar una inspiración bien lenta y profunda, que permita tomar un poco de distancia del asunto. Es una gran manera de calmarse y reducir la tensión.

La respiración deja entrar más oxígeno a la sangre y hace que el cuerpo libere endorfinas, y esa pausa además nos da una oportunidad de controlar nuestros impulsos.

La tecnología, ya lo dijimos, es enemiga de la pareja. Actualmente, estamos conectados todo el tiempo, lo cual puede resultar perjudicial para la salud, pero también para las relaciones. Para reducir los conflictos de pareja, deja de revisar tus gadgets, mensajes y redes sociales todo el tiempo, y dedícale esa atención a él o ella.

Dale un abrazo a tu pareja. Una reciente investigación de la Universidad de Carolina del Norte en Estados Unidos, encontró que un abrazo puede aumentar los niveles de oxitocina, conocida también como la “hormona del amor”, lo que genera un efecto protector que ayuda a que ambos se sientan mejor.

Haber tenido una mala noche, dormir poco o simplemente nos pone irritables, y cualquier cosa puede desatar nuestro mal humor. Y la pareja suele ser el blanco de nuestro enfado en esos momentos, por el más mínimo detalle. El sueño, por nuestra salud y por el bienestar de la pareja, debe privilegiarse frente a actividades laborales o de ocio, que nos quitan horas de descanso. Si ambos están bien descansados, las discusiones se volverán menos frecuentes.

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