Curiosa parada de autobuses

Tras contemplar la estructura, los que pasaban por su lado pensaban que se trataba de una parada de autobuses en construcción. Pero a su vez caían en cuenta que por allí no había rutas de autobuses. “La parada de autobuses” se utiliza como un taller y galería para la creación y exhibición de los trabajos en cerámica de Claartje Borren.

En el centro del distrito entre Loosdrecht y Kortenhoef se ha reconstruido una cafetería abandonada para convertirla en un estudio y galería. El edificio de Cor-Ten se posiciona sobre un basamento de concreto. Ambas partes fueron prefabricadas y transportadas por medio de un camión de carga y ensambladas en el lugar.

La fachada del sur cuenta con una enorme puerta seccional perforada (con un largo de 7.5 metros) que puede abrirse y posicionarse sobre el tejado. Salvo cuando el panel muestre cuándo la galería esté abierta o cerrada, también puede utilizarse como protector solar. Cuando está cerrada, la puerta también funciona como un filtro de luz o una pared de privacidad, permitiendo realizar trabajos en soledad.

Las perforaciones permiten la filtración de luz y el patrón hace referencia a las cañas localizadas a lo largo de los lagos cercanos. El acero Cor-Ten es a la vez sorprendente y discreto en este hermoso paisaje. La suficiente luz natural cruza a través de la espléndida escalera hasta el espacio de trabajo en el sótano. El sótano dispone de espacio suficiente para los hornos, un pequeño almacén, un baño y una mesa de trabajo.

La planta baja está bien iluminada y permanece como espacio expositivo “vacío”. La longitud total de la fachada posterior es un gabinete personalizado que funciona como mostrador y escritorio de trabajo. Cuando hace buen tiempo, ambas puertas corredizas están abiertas y el área de exposición conecta directamente a la terraza. La “Parada de autobuses” también funciona como una pequeña cafetería durante los fines de semana.

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