Creencias que frenan la prosperidad económica

La cultura, nuestra crianza y sistema de valores, sin dudas influye en cada aspecto de nuestra vida, sin dejar afuera a las finanzas personales. Por este motivo, algunas creencias con una fuerte raíz cultural, pueden funcionar como auténticas barreras que nos impiden alcanzar las metas económicas. Identifiquémoslas para no dejar que operen negativamente en nosotros.

Muchas personas consideran que “el dinero hace a la felicidad”. Cierto es que sin las necesidades básicas satisfechas, o incluso teniendo extenuantes y sacrificados empleos para apenas alcanzar algunas modestas metas económicas, se hace difícil no colocar a la prosperidad económica en el lugar de la felicidad absoluta. Pero la realidad es que no deja de ser cierto que sólo con dinero no se es feliz, y si no, basta sumar los muchos ejemplos de personas acaudaladas pero profundamente tristes.

Estudios recientes señalan que la felicidad como sensación de estar satisfecho con la vida que se tiene, tiene múltiples orígenes. El 50% tiene que ver con la genética, el 10%, con aspectos exógenos en los que entra el dinero, estatus, posición social o reconocimiento y el 40% restante, con factores endógenos, donde predominan los hábitos positivos y edificantes.

Es decir que concentrarse sólo en ganar más dinero y no cultivar los aspectos más personales y espirituales de nuestra vida, en todo caso, no nos llevará a ser felices.

La clave está en encontrar una actividad que nos guste, en la que seamos creativos y talentosos, y de la mano de ella y de una correcta educación financiera, llegará la bonanza económica que acompañará el bienestar personal. Aprender a disfrutar del presente sin preocuparse exageradamente por el futuro, es una aptitud que no vale todo el dinero del mundo.

Otra de las creencias erróneas es pensar que se necesita dinero para hacer más dinero. La realidad es que el 80 por ciento de los ricos de los Estados Unidos son de primera generación, lo que significa que se han hecho acaudalados comenzando de abajo. Encontrar una veta creativa dentro de lo que nos gusta hacer, parece ser la clave de este crecimiento económico.

Es importante tener tiempo y energía para dedicarle a eso que nos gusta, sin presiones desmedidas, paso a paso. Así podremos hallar lo que realmente nos gusta, y en ese lugar encontrar bienes o servicios novedosos que vengan a satisfacer las necesidades de muchas personas, que es la clave del éxito económico.

Finalmente, analizaremos una frase dicha por el propio Papa Francisco: “el dinero es el estiércol del diablo”. Desde luego, lo dijo desde la perspectiva de una crítica al capitalismo, a nuestra sociedad consumista y a los muchos excluidos que este sistema deja cada día. Pero en sí, el dinero no es malo, todo depende del uso que hagamos de él.

Pensar al dinero como sucio o pecaminoso, hace que aún inconcientemente, nos pongamos trabas. En todo caso, mejor pensarlo como una herramienta para tener más libertad (por ejemplo, pasar más tiempo con la familia, hacer cosas que nos gustan, viajar), sin que se vuelva el centro de la vida, y sin obsesionarse con acumular o tener todo a nivel material.

Como dijimos, en cambio es preferible hacer foco en otros aspectos de nuestra vida, pero viendo al dinero de manera positiva, como una forma de vivir más cómodos e incluso, como un canal para ayudar a otras personas.

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