Consejos para mantener la individualidad cuando se vive en pareja

Vivir en pareja es una experiencia enriquecedora en muchísimos sentidos, que cuando se logra consolidar colma a las personas de satisfacciones, y permite la concreción de un proyecto de vida juntos. Pero a veces, el vínculo puede volverse simbiótico, y los miembros de la pareja pueden sentir que pierden su individualidad. Por este motivo, es necesario seguir algunas pautas y consejos para mantener la individualidad cuando se vive en pareja.

Es de suma importancia aprender a seguir siendo uno mismo a pesar de estar en pareja, porque eso ayuda a fortalecer la pareja, en lugar de lo contrario. En efecto, no tener espacios propios desgasta la relación. Puede ser un hobbie, un grupo de amigos, el tipo de película que al otro no le gusta, la práctica de un deporte, un curso sobre algo que resulta de interés, o simplemente un poco de tiempo a solas, pero esos espacios deben existir y se deben sostener.

A veces, la baja autoestima lleva a las personas a desarrollar la necesidad de control sobre el otro, y ahí aparecen los celos y el control permanente, el requerimiento de saber todo el tiempo qué hace la otra persona. Es en esas circunstancias que la individualidad se pierde. Si estas actitudes aparecen, la persona debe buscar ayuda terapéutica para superar sus inseguridades.

Es útil en el hogar de la pareja tener una habitación o espacio de la casa para cada uno. Si no se puede, aunque sea un rincón donde tener objetos personales, un escritorio, un sillón cómodo. Si no existe la posibilidad de tener un espacio para cada uno, se puede buscar la manera de tener tus momentos de privacidad: un paseo, un café favorito al que retirarte a leer o reflexionar, una clase de yoga semanal, escribir un diario, son buenas ideas.

Los amigos deben cuidarse y las amistades cultivarse. Hay que continuar viendo a los amigos aún cuando se está en pareja. Es una grandiosa idea acordar un día por semana, por quincena o al menos por mes, para reunirse con amigos sin pareja, hablar de sus cosas, y divertirse. Generalmente, aún si eres feliz con tu pareja conoces a tus amigos desde antes, puedes compartir con ellos hobbies que a tu pareja no le gustan, e incluso te permiten hablar de tus problemas conyugales sin por ello traicionar a tu compañero.

Un hobbie o una actividad que resulte de interés, es una buena opción para tener un espacio propio. Puede ser una actividad artística o manual, hasta seguir a un equipo deportivo. Te permite desarrollarte y ampliar tus aptitudes, además de distenderte y tener un espacio propio.

Disfruta de tus momentos de soledad, a veces, hacer todas las cosas juntos es demasiado cómodo y conduce a la rutina o a la zona de confort en la que dejan de evolucionar como personas y como pareja, aprendan a disfrutar separados de las diversas actividades.

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